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7–10 años·Emociones

Milo y la tormenta de dentro

Un cuento sobre el enfado y cómo dejarlo pasar como una nube.

Milo, el camaleón de Little Big Habits, respira con calma junto a una ventana mientras una nube de lluvia empieza a pasar.
Edad
7–10 años
Categoría
Emociones
Hábito
Calma y respiración
Personaje
Milo

Resumen

Un cuento sobre el enfado y cómo dejarlo pasar como una nube.

El cuento

Milo estaba en su rincón favorito de la habitación, sentado sobre una alfombra suave, con sus lápices de colores delante.

Aquella tarde quería dibujar una nube pequeña, una nube amable, de esas que pasan despacio por el cielo.

Pero nada le salía como quería.

El lápiz azul se rompió.

El papel se arrugó.

Y cuando intentó pintar otra vez, la nube quedó torcida.

Milo frunció la boca. Sus ojos se hicieron grandes y su cola se enroscó un poquito más.

—No me gusta —murmuró.

Intentó borrar, pero el papel se manchó.

Entonces sintió algo dentro. Primero fue pequeño, como una gotita. Luego creció, como si una nube oscura empezara a llenar su pecho.

Su piel cambió un poco de color. Algunas manchas se volvieron más intensas.

—Estoy… estoy muy enfadado —dijo Milo, apretando el lápiz.

Miró por la ventana. Fuera había una nube gris. Llovía suavemente, pero al fondo empezaba a verse un rayito de sol.

Milo se quedó mirando aquella nube.

—Parece que también tiene una tormenta dentro —pensó.

La nube no gritaba. No empujaba a nadie. No rompía nada. Solo pasaba despacio por el cielo.

Milo dejó el lápiz en el suelo y puso una mano sobre su pecho.

Notó su respiración rápida.

Inspiró despacio. Una vez. Luego otra. Y una tercera vez.

Poco a poco, la tormenta de dentro empezó a hacerse más pequeña.

—Sigo enfadado —dijo—, pero ya no necesito apretar tanto.

Milo miró otra vez el dibujo. La nube seguía torcida, pero ahora ya no le parecía tan terrible.

Cogió otro papel y dibujó una nube nueva. Esta vez no intentó que fuera perfecta. Le puso ojos cerrados, unas gotitas suaves y un sol pequeño saliendo detrás.

—Las nubes pasan —susurró—. Y el enfado también puede pasar.

Entonces entendió algo importante: sentir enfado no era malo. Lo importante era no dejar que el enfado mandara sobre sus manos, sus palabras o sus acciones.

Milo volvió a respirar.

Su color verde regresó poco a poco, con algunas manchas suaves de azul, amarillo y rosa.

Después escribió debajo de su dibujo: «Mi tormenta puede pasar.»

Cuando terminó, sonrió tranquilo.

Fuera, la lluvia seguía cayendo un poco, pero el sol ya brillaba detrás de la nube.

Y Milo supo que dentro de él también empezaba a salir la luz.

El enfado puede venir como una nube, pero también puede pasar.

Preguntas para hablar en familia o en clase

  1. 1.¿Qué siente Milo al principio del cuento?
  2. 2.¿Por qué su enfado se parece a una nube?
  3. 3.¿Qué hace Milo para calmarse?
  4. 4.¿Qué podemos hacer cuando sentimos una tormenta por dentro?

Actividad sencilla: la nube que pasa

Dibuja una nube grande en una hoja. Dentro escribe o dibuja algo que te haya enfadado.

  • nube grande
  • lo que te enfadó dentro
  • un sol detrás
  • colores suaves

Después, dibuja un sol saliendo detrás de la nube y recuerda que las emociones fuertes también pueden pasar.

Recursos relacionados

  • Pequeño hábito para practicar hoy: cuando notes una emoción muy fuerte, pon una mano en el pecho, respira despacio tres veces y di en voz baja: «Esto que siento pasará.»
  • Dibujo para colorear: Milo y la nube que pasa
  • Ficha imprimible: «Mi tormenta puede pasar»